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Meditación en el jueves de la III semana de Cuaresma. En la primera lectura se recogen unas palabras de YHWH al profeta Jeremías: «Escuchad mi voz, Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien». Dios quiere ser el Señor de ese pueblo, y quiere ser el Señor de nuestra existencia.
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Meditación en el miércoles de la III semana de cuaresma. La primera lectura, tomada del Deuteronomio, nos presenta a Moisés dando instrucciones para asegurar que el pueblo vive y logra entrar en la tierra prometida. Jesús nos da sus mandatos para convertir este mundo, hasta donde es posible, en la tierra prometida de un nuevo Edén.
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Meditación predicada en un Centro de la Obra el día de la Anunciación a la Virgen María.
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Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Segunda meditación del retiro mensual de marzo 8año impar) predicado a hombres, sobre la experiencia de liberación que suponen las prácticas cuaresmales del ayuno y la limosna.
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Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Primera meditación del retiro del mes de marzo (año impar) predicado a hombres, sobre la necesidad de entrar en nuestra interioridad para descubrir el rumor del Espíritu Santo, escuchar su voz. El consejo del Señor: entra en tu cuarto, al interior de tu corazón, y cierra la puerta, deja fuera todas las distracciones, estáte quieto. Y para eso necesitamos tiempo.
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A veces las cosas no ocurren cómo nos habíamos imaginado. Comentario de la primera lectura sobre Naamán el Sirio del III lunes de Cuaresma. Dios evita el espectáculo y ama la sencillez. La oración. La confesión. Pedir perdón al final del día.
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Meditación en el III Domingo (C) de Cuaresma, sobre las lecturas de la Misa. El Evangelio nos presenta la parábola de la higuera estéril, que el viñador cuida con esmero para que de fruto, pidiendo al amo que no la corte todavía. Cada uno de nosotros somos esa higuera, llamados a dar frutos de conversión en la Cuaresma.
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Meditación en el sábado de la II semana de Cuaresma. El Evangelio de hoy recoge esa parábola del Hijo pródigo, que es una joya de Lucas. Dios es un padrazo, que hace una fiesta para recibir al peor de los hijos posibles de vuelta a casa. Por si alguna vez nosotros somos ese hijo... Lo que no debemos ser es como el hijo mayor, incapaz de apreciar el amor del Padre.
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Meditación en el viernes de la II semana de Cuaresma. La oración colecta nos anima a purificar los corazones con la penitencia para preparar lo que está por venir. Parte de ese esfuerzo es perdonar, que limpia el corazón de rencores, resentimientos y odios. En la primera historia tenemos el comienzo de la historia de José, patriarca del Antiguo Testamento, que fue un hombre que supo perdonar, y tipo de Jesucristo en la Cruz: «Padre, perdónalos...» Lo mismo hemos de hacer nosotros.
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Meditación en el jueves de la II semana de Cuaresma. Con la oración colecta, meditamos sobre la relación entre cabeza y sentimientos, con la Primera Lectura y el Salmo reflexionamos sobre la necesidad de confiar en Dios, y con el Evangelio se nos recuerda la necesidad de no estar tan atrapados por nuestras riquezas que seamos indiferentes a los que pasan necesidad a nuestro lado.
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Meditación predicada en un Centro del Opus Dei en la Solemnidad de San José. Siguiendo lo que los Evangelios nos dicen de José, buscamos descubrir los dones de carácter que Dios le concedió para cumplir su misión de esposo de la Reina de los Angeles y padre del Rey de reyes. Y nos fijamos en tres: la pureza de su alma, el amor al trabajo y la fortaleza para obedecer con fidelidad.
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Meditación en el martes de la II semana de cuaresma. Aprovechando el Evangelio del día, en el que Jesús nos previene del peligro de caer en la hipocresía de los fariseos —«no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen», nos advierte—, meditamos sobre la limosna, tan propia de cuaresma.
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Meditación en el lunes de la II semana de Cuaresma sobre los textos de la Misa de hoy. La oración colecta reza: «Oh, Dios, que nos mandaste mortificar nuestro cuerpo como remedio espiritual, concédenos abstenernos de todo pecado y que nuestros corazones sean capaces de cumplir los mandamientos de tu amor». Para ello necesitamos practicar la misericordia, tal y como Jesús nos anima en el Evangelio de hoy.
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Meditación en el II Domingo de Cuaresma (C). En el Evangelio de hoy, Jesús se transfigura ante Pedro, Santiago y Juan, pero ellos se caían de sueño. A veces en nuestra oración hay sueños, distracciones, sequedad, pereza espiritual, acedía. Ojalá que, como los apóstoles, sepamos espabilarnos.
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Meditación en el sábado de la I semana de Cuaresma. En el Evangelio de hoy, tomado del Sermón de la Montaña, Jesús nos propone: «Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen». Ese mensaje está en el centro del mandamiento del amor. No se trata sólo de amar a nuestros amigos, sino de amar a todos los hombres, porque todos son hijos de Dios. Incluso, a los enemigos. Y el camino que Jesús nos indica es rezar por ellos.
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Meditación en el viernes de la I semana de cuaresma. El Evangelio de hoy recoge un fragmento del Sermón de la Montaña, donde el Señor dice: «si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda». Nosotros, hemos de poner en el centro de nuestras prácticas cuaresmales la caridad al prójimo, manifestada en las obras de misericordia corporales y espirituales.
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Meditación en el jueves de la I semana de Cuaresma. La primera lectura nos presenta la oración desesperada de la reina Esther que, «presa de un temor mortal, se refugió en el Señor». Todos podemos atravesar momentos similares, en los que nuestro único socorro es Dios. No dejemos de acudir a Él con confianza, sabiendo que cuanto más desvalidos y pobres nos veamos, más cerca está el Señor de nosotros.
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Meditación en el miércoles de la I semana de Cuaresma. La primera lectura nos presenta la escena del profeta Jonás llamando a la conversión de los habitantes de Nínive mientras recorre su ciudad. «Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor», dice la Escritura. Nosotros tenemos la llamada apremiante de Cristo desde la Cruz, que nos invita a la conversión y a la penitencia. Que no merezcamos el reproche de Jesús en el Evangelio: «Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
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Meditación en el martes de la I semana de Cuaresma. El Evangelio de hoy nos presenta al Señor enseñándonos a orar con el Padre nuestro. Es una oración donde está ausente el "yo", para dejar paso al "Tú" de Dios Padre, y al "nosotros" de todos los cristianos. Jesús nos muestra en esta oración cuales son los sentimientos de su corazón respecto al Padre.
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Meditación en el lunes de la I semana de Cuaresma. Jesús, en el Evangelio, nos habla del juicio, y nos dice que el único criterio será el modo en que hayamos cuidado y socorrido a los necesitados. La cuaresma es un buen momento para poner el foco en este punto, y hacer que ese reencuentro con Jesús sea gozoso.
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